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Budas de jardín: qué figura elegir y cómo se comporta a la intemperie

Una figura de Buda en el jardín cambia el rincón donde está: es un punto de calma y, a diferencia de una maceta o un banco, se mira. La pregunta que casi siempre aparece primero es si va a aguantar afuera.

Por qué la resina sí aguanta

La resina no se raja con el frío ni se pudre con la humedad, que es justamente el problema del yeso y de la madera sin tratar. Aguanta lluvia y sol directo todo el año. También es liviana en relación a su tamaño, lo que importa cuando hablamos de una pieza de un metro.

Con el tiempo toma una pátina: el blanco se apaga un poco y los relieves se marcan más. A mucha gente le gusta más así. Si la preferís como el primer día, un paño húmedo cada tanto alcanza; no hace falta ningún producto especial.

El peso y la base

Es lo que conviene pensar antes de comprar, no después. Un Buda de 100 cm pesa alrededor de 8 kilos, y los de 1,40 m más. No es un peso difícil de mover entre dos personas, pero sí es un peso que necesita una base firme y nivelada.

Dos consejos prácticos: elegí un lugar donde no haya que moverlo cada vez que se corta el pasto, y si el piso es tierra o césped, apoyalo sobre una laja o un plato de cemento para que no se hunda de un lado con las lluvias.

Qué figura para cada lugar

Buda meditando o sobre loto: sentado, con las manos en el regazo. Es la figura de la calma, y funciona en un rincón que se mire de cerca: al lado de un banco, entre plantas, frente a una ventana.

Buda parado o protector: de pie, muchas veces con una mano en alto. Se asocia con la protección, y las versiones grandes lucen en una entrada o al fondo de un camino, donde se vean desde lejos.

Buda rezando: más contenido, para un espacio chico o un balcón.

Versiones portavela: suman luz de noche, que es cuando un jardín se transforma. Con una vela LED se pueden dejar afuera sin preocuparse por el viento.

Dónde ubicarlo

Una costumbre extendida es ubicar la figura en un lugar limpio y destacado, a una altura cómoda para la vista, y no directamente apoyada en el piso de un ambiente interno. En el jardín eso se traduce en algo simple: sobre una base, rodeada de plantas, y no en el paso.