Budas y Ganesha: qué significa cada figura y dónde ubicarla
Las figuras de Buda y de Ganesha son de las piezas de decoración oriental más elegidas. Más allá de su belleza, cada una tiene un significado que vale la pena conocer antes de elegirla.
Buda meditando
Sentado con las piernas cruzadas y las manos sobre el regazo, representa la calma, la concentración y la paz interior. Es la figura clásica para un rincón de meditación, un escritorio o cualquier lugar donde busques serenidad.
Buda de la fortuna
El Buda sonriente, de panza grande, se asocia con la alegría, la abundancia y la buena suerte. Es una figura alegre y un regalo muy elegido, por ejemplo para un negocio o una casa nueva.
Buda parado
De pie, muchas veces con una mano en alto, se asocia con la protección y con dejar atrás el miedo. Las figuras grandes de este tipo lucen muy bien en una entrada o en el jardín.
Ganesha
Con cabeza de elefante, Ganesha es una de las deidades más queridas de la India. Se lo asocia con la sabiduría y con remover los obstáculos, por eso suele ubicarse cerca de la entrada o en el lugar de trabajo, y es habitual tenerlo presente al empezar algo nuevo.
Dónde ubicarlas
Una costumbre extendida es ubicarlas en un lugar destacado y limpio, a una altura cómoda para la vista, y no directamente en el piso ni en el baño. Las de resina son livianas y resistentes; las de madera tallada aportan calidez; las grandes para jardín conviene ubicarlas en un lugar firme y protegido.
