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Cómo decorar con espejos sol y espejos de venecitas

Los espejos sol, con su marco de madera tallada o de venecitas, son de las piezas que más transforman una pared: suman luz, profundidad y un detalle artesanal que se ve desde lejos.

Dónde colgarlo

Frente a una ventana o en diagonal a ella, el espejo multiplica la luz natural y el ambiente parece más grande. Sobre un sillón, una cómoda o un respaldo de cama, se convierte en el centro de la pared. En un recibidor o un pasillo angosto, ayuda a que el espacio se sienta más amplio.

Evitá colgarlo donde refleje algo que no quieras ver dos veces, como una pared vacía o el desorden de un rincón.

A qué altura

Como referencia, el centro del espejo a la altura de los ojos, alrededor de 1,50 m del piso. Si va sobre un mueble, dejá unos 20 a 30 cm entre el mueble y el borde inferior del espejo.

Qué tamaño elegir

El espejo debería ocupar entre la mitad y dos tercios del ancho del mueble que tiene debajo. Uno de 80 cm queda bien sobre un sillón de dos cuerpos; los de 40 a 60 cm, en paredes más chicas o combinados en grupo.

Combinarlo

Los marcos de madera natural combinan con fibras, yute y plantas. Los de venecitas aportan brillo y color, y lucen más en una pared lisa de tono claro. Tres espejos de distintos tamaños agrupados también forman una composición con mucha personalidad.

Como cada espejo es artesanal, puede tener pequeñas variaciones en el tallado o en las venecitas.